viernes, 30 de marzo de 2012

XXVII Jornada Mundial de la Juventud 2012

Para esta Semana Santa te recomendamos leer detenidamente y con el corazón bien abierto el Mensaje de Su Santidad Benedicto XVI para la XXVII Jornada Mundial de la Juventud de 2012. ¡No te lo pierdas!

Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI
para la Jornada Mundial de la Juventud 2012

Hacerse un chequeo espiritual en Cuaresma


                                                                                                                25 líneas

Todavía no es primavera pero ya se alejan los fríos invernales y pronto florecerán los árboles en el Parque del Oeste. Quedan atrás los exámenes cuatrimestrales con su rastro de éxito o de tropiezos inesperados. Estudiante de Arquitectura, ADE, Aeronáutica, Derecho, INEF, Periodismo…es un  adjetivo calificativo. El sustantivo es ser persona, capaz de vivir y de convivir con dignidad. En esta carrera nos matriculamos el día de nuestro nacimiento.
Hoy, una preocupación común es el colesterol, los triglicéridos y esos kilos de más que no se pueden disimular. También hay que seguir de cerca la salud de nuestro espíritu; preocuparnos, en definitiva, de todo lo que somos.
¿En qué creo? ¿En quién creo? ¿Qué lugar ocupa la fe en mi vida? ¿Cuáles son los indicadores que orientan mi modo de actuar? Estas son algunas de las preguntas que se pueden ir deshojando durante la Cuaresma. Tienen su espesor y su hondura; por eso no se puede pasar junto a ellas sin mirarlas a la cara y dedicarles unos minutos de atención. Atreverse con ellas es tomar en las manos las riendas de la propia vida. La libertad personal está amenazada por todos los costados y lo más fácil es ponerse a la fila, perderse en el anonimato y renunciar a cualquier forma de autonomía personal.
La Cuaresma puede ser un paso –aunque sea corto– hacia una vida asentada sobre convicciones serias, un deseo más firme de superación, una definición clara sobre la identidad religiosa alejada de  prejuicios y de tópicos. Y si es que uno tiene enredados en el alma algunos nudos, intentar  soltarlos compartiendo con alguien dudas y preocupaciones.
No es bueno que la radiografía interior presente síntomas de raquitismo y  el resultado de los análisis indique una preocupante anemia de certezas y valores. Todo por un miedo inconfesable a hacerse un chequeo espiritual de vez en cuando.  

P. Santiago

lunes, 26 de marzo de 2012

Caminando junto a Él


Con este V Domingo de Cuaresma entramos en el pórtico de la Semana Santa. Llegamos al final de un camino que comenzamos el miércoles de Ceniza y que se ha caracterizado por el arrepentimiento, la penitancia y el perdón. El último día hablábamos de la conversión y el sacramento de la Reconciliación, esa fiesta íntima y personal con el Padre. Para este último tramo el Salmo 50 nos invita al agradecimiento. Esta maravillosa oración termina diciendo: “Señor por tu bondad, favorece a Sión, reconstruye las murallas de Jerusalén: entonces aceptarás los sacrificios rituales, ofrendas y holocaustos, sobre tu altar se inmolarán novillos”
Con el perdón, Cristo ha curado las pequeñas heridas que sufría nuestro corazón. Ha reconstruido “nuestras murallas”, nos ha abierto sus brazos como Padre cargado de amor.
Ahora caminamos junto a Él hacia la Pascua. Camino de pasión, sufrimiento y entrega… Pero sobre todo, calvario de amor. Con agradecimiento contemplemos a Jesús Crucificado y mantengámonos fieles a su Palabra, alimento de nuestra alma.

Rafa Delgado

Tiempo de Pasión y de compasión



                                                            25 líneas

Hay una juventud atlética que sale cada tarde  a correr para desentumecer los músculos, hacer una pausa en el estudio y mantener el cuerpo ágil. Hay otra juventud y otra humanidad enclenque y enfermiza que jamás veremos en ninguna pista polideportiva porque conviven minuto a minuto y día a día con la tremenda realidad del desvalimiento físico o mental. Son los discapacitados, paralíticos cerebrales, afectados por el síndrome de Down o cualquiera de esos enigmas médicos que humillan a la ciencia  porque solo pueden ser catalogados como “enfermedades raras”.
El dolor es un misterio y hay que acercarse a él con respeto y pudor  utilizando las palabras justas. Quizá  25 líneas sean excesivas porque el dolor propio hay que rumiarlo en silencio y el dolor ajeno acompañarlo desde el amor. O tal vez insuficientes porque detrás de un cuerpo retorcido como un árbol ya añoso se esconde, a veces, un gigante en humanidad y un puñado de  palabras entrecortadas puede ser un magnífico himno a la vida.
La Semana Santa nos acerca a la pasión de Jesús que los imagineros han plasmado en las tallas que desfilan en las procesiones de  nuestras ciudades y pueblos. Junto a la pasión de Jesús –hecho histórico que narran puntualmente  los evangelistas– la pasión viva y actual de tantos hombres y mujeres atados a una silla de ruedas, a la cama de un hospital, o caminando babeantes y con los ojos abiertos de par en par por cualquier acera.
¿Qué se puede hacer ante el gigante invencible del dolor? Benedicto XVI lo ha dicho con hermosas palabras: “formar parte del tesoro de compasión que necesita el género humano” (Cara encíclica Salvados en esperanza, 40).

P. Santiago


jueves, 22 de marzo de 2012

La conversión del corazón

Hace unas semanas contemplábamos la humildad y el arrepentimiento del pecador en los primeros versos del Salmo 50. En estas últimas de Cuaresma seguimos caminando de la mano del Miserere, meditando su parte central. Habiendo reconocido con humildad nuestras faltas y arrepentidos de ese alejamiento del Padre, es momento de cambiar de rumbo. No podemos seguir caminando hacia atrás.
"Oh Dios crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme" Estas breves palabras están cargadas de un profundo significado. Podemos decir que forman los antecedentes a las decisivas palabras de Jesús: "Vete y no peques más"
Buscamos sin cesar a nuestro Padre; pero el camino que debemos seguir hasta encontrarle pasa por el arrepentimiento y la conversión del corazón. Sólo así podremos pedir con fuerza al Señor que nos devuelva la alegría de su salvación y nos afiance en su espíritu generoso. 
La conversión es la clave de la Cuaresma. Es una tarea difícil por la fragilidad de nuestro corazón. Pero esto no debe entristecernos. Cambiar significa sobre todo alegría y esperanza. ¿Por qué debemos andar cabizbajos? Al contrario...¡Vamos a reencontrarnos con el Padre! ¡Nos espera con los brazos abiertos, dispuesto a perdonarnos y llenarnos de su amor!
Acudamos con fe al sacramento de la reconciliación sobre todo con alegría ya que es la gran fiesta, íntima y personal, del reencuentro con Jesús. Que la Virgen María nos lleve de la mano en este alentador camino de esperanza. 

Rafa Delgado

miércoles, 21 de marzo de 2012

El silencio estruendoso de Jesús en la cruz


                                                               25 líneas

Se pueden cruzar despreocupadamente los cuarenta días de la Cuaresma y pensar que es el tiempo del bacalao y de las torrijas, o entender que vamos subiendo –peldaño a peldaño hasta cuarenta–, hacia el gran misterio de nuestra fe: la resurrección de Jesucristo.
Hay un capítulo previo y necesario a la resurrección: la muerte. Para afirmar la resurrección no se necesita la fe porque es una evidencia cotidiana. Toda muerte, sin embargo, tiene su misterio y despierta un puñado de preguntas. Mucho más si quien pierde la vida es  alguien que, razonablemente, está en “edad de vivir”.
El escándalo de la muerte de Jesús es doble: Morir joven –poco más de treinta años– y morir en silencio. Un silencio, sin embargo, estruendoso. También aquí se podría hablar –como en la película de Roland Joffé– de “los gritos del silencio”. No es fácil entender una vida de Jesús tan breve, limitada a un escenario geográfico tan reducido y acompañada, aparentemente, de un fracaso tan rotundo. Por lo menos esa puede ser la conclusión de quien lea los evangelios con impaciencia. Hace falta pasar del prólogo al argumento, de las páginas introductorias al desenlace de la obra. El mensaje  de la historia de Jesús es el triunfo final del amor sobre el odio, la paz sobre la violencia, la Vida sobre cualquier forma de destrucción. Esta lectura de la muerte de Jesús es la clave para comprender tantos acontecimientos que nos parecen desconcertantes. Hay reveses que encierran lecciones convincentes para desentrañar la trama de la existencia humana y aprender cómo gestionar positivamente  todo ese mundo complejo de  nuestros desengaños y   frustraciones. Quien sabe que tras la noche llega la aurora, no se asusta de la oscuridad.  

P. Santiago

lunes, 19 de marzo de 2012

Llorando los pecados


Llorando los pecados
tu pueblo está, Señor.
Vuélvenos tu mirada
y danos el perdón.

Seguiremos tus pasos,
camino de la cruz,
subiendo hasta la cumbre
de la Pascua de luz.

La Cuaresma es combate;
las armas: oración,
limosnas y vigilias
por el Reino de Dios.

"Convertid vuestra vida,
volved a vuestro Dios,
y volveré a vosotros",
esto dice el Señor.

Tus palabras de vida
nos llevan hacia ti,
los días cuaresmales
nos las hacen sentir.


Amén.